jueves, 1 de junio de 2017




LA REALIDAD INDÍGENA EN EL PARAGUAY
La realidad que viven los indígenas en nuestro país es cada día más triste y preocupante, definitivamente el desprecio hacia los indígenas continúa hasta hoy en día. El problema no son los indígenas, pero de lo que estamos seguros es de que si existe un problema indígena. La situación que muchas etnias viven actualmente es el resultado de una serie de acciones que muchos paraguayos y extranjeros realizaron en contra de ellos, ya desde hace 500 años con la venida de los españoles, hasta la actualidad. 
La forma de vida que ellos llevan se debe exclusivamente a nuestra actitud racista. Nos creemos muy sabios y pensamos que enseñándoles nuestra forma de vida ellos podrían cambiar. Pero no, es un error querer civilizarlos y tratar de hacerlos vivir como nosotros lo hacemos. Somos muy ignorantes y no nos damos cuenta de que existen más de 20 etnias en nuestro país, o sabemos que muchos de ellos viven en una buena situación justamente porque hay personas interesadas en ellas, y que más se preocupan en comprenderlos y apoyarlos en vez de “civilizarlos”.
Los derechos de nuestros hermanos indígenas son violentados todos los días, a pesar de los reconocimientos existentes tanto en la Constitución Nacional y las leyes nacionales.
Comenzando por desalojarlos de tierras que tradicionalmente les pertenecen, dejándolos en las calles, sin reubicarlos en ningún lugar, razón por la cual ellos emigran hacía las ciudades pidiendo a gritos la ayuda de las autoridades, quienes nunca responden.
Igualmente los niños, niñas y las mujeres indígenas sufren constantemente de malos tratos, como explotación laboral y sexual, hechos que acontecen cada vez más con el silencio de las víctimas y la impunidad de los victimarios. 
El Estado Paraguayo, a través de sus poderes, ministerios y organizaciones, debe contar con una política pública específica construida por los Pueblos Indígenas y así desarrollar acciones y programas acordes a la cultura y realidad de cada Pueblo.
Es lamentable que las autoridades públicas competentes sigan mal utilizando el presupuesto destinado a los pueblos indígenas.
La mayor preocupación que ellos tienen a parte de la seguridad de sus familias, es el grave deterioro ambiental que sufre nuestro país en lo físico, social y cultural y esto se debe a la violación y destrucción de nuestros recursos naturales, siendo actualmente el Paraguay el país con la mayor tasa de deforestación en el mundo, sumándose a esto la utilización indiscriminada de agro tóxicos que contaminan nuestras aguas, nuestros suelos y el aire que todos respiramos.
Es realmente triste ver como nuestros hermanos indígenas viven en las calles, olvidados por todos, sufriendo frío, hambre y constantes discriminaciones por parte de todos.
Es nuestro deber como paraguayos velar por ellos y ayudar siempre en lo que se pueda, no por ser una obligación y mucho menos por lástima sino por el simple hecho de que todos somos hijos del gran  Dios.. el que siempre nos mira.



  
 Judith Páez Mendoza